· por Camiseta.Studio
Llevo diez años viendo la misma escena: alguien decide personalizar camisetas por primera vez, se lanza sin información, gasta 80 € y acaba con tres camisetas mediocres en el armario. No tiene por qué pasarte.
1. Elige primero la prenda, no el diseño
Suena contraintuitivo pero es clave. Una camiseta de 150 g/m² para verano pide un diseño ligero; una sudadera de 300 g/m² aguanta ilustraciones densas. Si empiezas por el diseño y luego buscas prenda, te toparás con mil limitaciones.
2. Resolución: la regla del 300 ppp
Tu imagen tiene que estar a 300 ppp a tamaño real de impresión. Si vas a imprimir 30 × 40 cm, necesitas 3500 × 4700 px. Las capturas de Instagram son 1080 px — no sirven. Una foto de móvil reciente sí funciona.
3. Contraste con el color de la prenda
Un diseño negro sobre camiseta gris oscuro desaparece. Un diseño con detalles blancos sobre camiseta blanca también. Si tienes dudas, elige camiseta color sólido (negro o blanco) y juega con colores opuestos en el diseño.
4. Elige la técnica según el diseño
DTG para fotos y degradados, DTF para colores planos, serigrafía para volumen. Guía completa de técnicas.
5. Valida el mockup antes de pagar
Siempre te enseñamos el preview. Míralo con calma, no con prisa. Un mockup bien revisado ahorra 3 emails de reclamación.
6. No te olvides de los derechos
No imprimimos logos de marcas registradas, escudos oficiales, caras de famosos ni canciones protegidas. Si tu diseño tiene dudas, consulta antes de pagar.
Con estos 6 filtros evitas el 90% de los errores de principiante. Si vas bien por aquí, estás preparado para diseñar la tuya en el editor online.