Tus derechos
Garantía de 3 años y 14 días para devolverla
Dos derechos distintos que se confunden constantemente. Conviene tenerlos separados en la cabeza.
Desistimiento: 14 días naturales, sin dar explicaciones
En una compra a distancia tienes catorce días naturales para desistir del contrato sin justificar el motivo y sin penalización. El plazo se cuenta desde que tú, o la persona que indiques distinta del transportista, recibís materialmente el producto; si el pedido tenía varios artículos entregados por separado, desde la entrega del último. Está en los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007, el texto refundido de la ley de consumidores y usuarios.
Dos matices que casi nadie conoce y que juegan a tu favor. El primero: si el vendedor no te informó de este derecho antes de comprar, el plazo se amplía doce meses adicionales. El segundo: puedes manipular el producto para comprobar su naturaleza, características y funcionamiento, exactamente igual que harías en una tienda física. Traducido a esta camiseta: te la puedes probar. Solo respondes de la disminución de valor si el uso ha ido más allá de esa comprobación, y esa es la regla del artículo 108.
Por eso son ilegales las cláusulas del tipo «solo se admiten devoluciones sin usar y con las etiquetas puestas» cuando se aplican como condición absoluta: condicionan un derecho que la ley concede sin condiciones. Nosotros te pedimos que devuelvas la prenda en el mejor estado posible, y agradecemos que conserves la caja, pero no podemos negarte la devolución porque le hayas quitado la etiqueta ni porque te la hayas probado.
Tampoco es aplicable aquí la excepción del artículo 103.c, la de los bienes confeccionados conforme a las especificaciones del consumidor o claramente personalizados. Esta camiseta es una referencia de catálogo con talla y color estándar: se devuelve como cualquier otro producto. La excepción entraría en juego si nos pidieras estampar un nombre, un dorsal o un diseño propio, y en ese caso te lo advertiríamos antes de cobrar.
Sobre el dinero: el reembolso incluye el importe del producto y los gastos de envío estándar que pagaste al comprar, y se hace por el mismo medio de pago, con un plazo máximo de catorce días desde que comunicas el desistimiento. El coste de devolvernos el paquete corre por tu cuenta cuando el motivo es el desistimiento, y por la nuestra cuando el motivo es un defecto de fábrica o un error nuestro de talla, color o modelo. Todo esto está detallado en la política de devoluciones.
Garantía legal: 3 años, no 2
La garantía legal de conformidad de los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022 es de tres años desde la entrega. Lo cambió el Real Decreto-ley 7/2021, que traspuso la directiva europea de compraventa de bienes y modificó el artículo 120 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Si una tienda todavía te dice que la garantía es de dos años, está aplicando la regla vieja: ese plazo dejó de estar vigente para las compras posteriores a esa fecha.
Dentro de esos tres años, si la prenda no es conforme (una costura que se abre sola, un tinte que se va de forma anómala, una talla que no corresponde con la declarada), puedes exigir que se ponga en conformidad. Además, durante los dos primeros años se presume que la falta de conformidad ya existía en el momento de la entrega, así que no te toca a ti demostrar nada: es el vendedor quien tiene que probar lo contrario si sostiene que el defecto es por mal uso.
Hay un tercer plazo que conviene conocer: desde que se manifiesta la falta de conformidad tienes cinco años para reclamar. Es el plazo de prescripción de la acción, distinto de los tres años de cobertura, y evita que te quedes fuera de juego por haber tardado unos meses en avisar.
Qué no cubre la garantía
El desgaste normal por el uso. Una camiseta que después de dos temporadas de entrenamiento tiene el cuello algo dado de sí o el estampado con marcas de roce no está defectuosa: está usada. Tampoco cubre los daños por un cuidado contrario a la etiqueta, y ese es el motivo por el que merece la pena leer los símbolos: si metes en la secadora una prenda cuya etiqueta lo prohíbe y el estampado se levanta, la responsabilidad es de quien la metió.
Cómo se reclama, en la práctica
Escribe un correo a la dirección de atención al cliente con el número de pedido, una descripción del problema y un par de fotos si se trata de un defecto visible. Guarda copia de todo. Si la respuesta no te convence, tienes la vía de la hoja de reclamaciones, las juntas arbitrales de consumo y la plataforma europea de resolución de litigios en línea. No hace falta abogado para nada de esto, y en la inmensa mayoría de los casos se resuelve en el primer correo.